Cuarentena, cortafuegos al COVID-19

1582893481_526613_1582893708_album_normalLa infección viral que conocemos popularmente como coronavirus tiene una tasa de muerte muy baja, 3.5%. Pero en contra tenemos que es muy contagiosa. Eso hace que la enfermedad se propague con rapidez y se alcancen rápidamente grandes números de infectados. Así, aunque la tasa de mortalidad es baja, pueden morir muchas personas dado el gran número de infectados.

Los EUA andan cerca de los cien mil confirmados casos de COVID 19. Aquí ya superamos1000 casos confirmados. Una diferencia abismal. Solo que hay una diferencia, en EUA tienen más recursos para diagnosticar. Aquí no tenemos esos recursos, pero se puede usar una herramienta matemática llamada inferencia estadística. Gracias a esta se estima que por cada caso confirmado hay entre 50 y 100 casos que andan por México sin saber que son portadores.
Por decirlo de una manera más coloquial, podemos tener entre 50 mil y 100 mil casos. Y con una mortandad de aproximadamente el 3.5% podemos esperar entre 1750 y 3500 muertos. Con un detalle, estas estadísticas de fallecimientos se han tomado de los casos que habido. Tanto en China, Italia, España, etc. El problema con nosotros es que seguramente nuestro sistema de salud colapsará mucho antes que el de los países anteriores. Esto debido a los sexenios que se ha descuidado el sistema de salud pública.
Eso quiere decir que el número de decesos puede ser mayor para nosotros.
Sin contar con otra desventaja, el éxito de la medicina. Mucha gente no quiere creer que es cierto, lo ven como algo del pasado, que no puede volver. Esto hace que muchas personas adopten una actitud de incredulidad y actúan en consecuencia. Eso incluye a nuestro presidente que no ha podido entender el peligro y que está en el grupo de mayor riesgo y continúa en giras y saludando como si tal cosa.
Otro factor en contra que tenemos es la conocida «economía informal». Estas personas si no salen a exponerse (trabajar) no comen, no pueden aislarse en su casa y son muchos, quizá la mitad de la población económicamente activa. No tienen seguridad social, ni dinero para medicinas ni pueden quedarse en casa más de un par de días si se enferman porque lo que ganan (y su modo de ver la vida) no les permite generar reservas para un caso como el que tenemos.
Bajo estas circunstancias la única arma que tenemos es la cuarentena. La cuarentena actúa como un cortafuegos. Cuando un bosque se incendia y el incendio alcanza cierta magnitud, ya no es posible apagarlo. Por lo que se opta por estimar hacia donde se va a extender, adelantarse y dejar una franja de algunas decenas de metros sin vegetación que sirva para alimentar el incendio. Al llegar ahí el incendio y no contar con combustible se apaga.
La cuarentena de un mes funciona de modo parecido. Su duración es el doble del ciclo de incubación del virus. Por lo que las personas infectadas no pueden infectar a más gente y les da tiempo de recuperación y que cuando salgan ya no infecten a otros. Aquellos que no fueron infectados ya no serán infectados y si no se descuidan las normas sanitarias el número de contagios y nuevos casos decrecerá hasta desaparecer.
Bajo estas circunstancias, no podemos hacer mucho a nivel individual. Pero es cierto eso de que mucho ayuda el que no estorba. Así que si no podemos ayudar activamente, al menos hay que quedarse en la casa.

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