
Desde hace no mucho me he encontrado documentales, artículos, memes y algunas otras manifestaciones comunicativas acerca del “lado oscuro” del Che Guevara. Me llaman la atención porque el Che no fue dictador, no tuvo cuenta multimillonaria en Suiza, no tuvo harém en ningún momento (aunque si se casó varias veces). Realmente hay pocos personajes de los que se conozca tan bien su vida y no hay casi nada que reprocharle.
No es que fuera perfecto, finalmente era humano. Sin embargo se puede decir que cruzó el lodazal sin mancharse. Un bicho raro ciertamente.
El asunto llama mucho más la atención porque a lo largo de medio siglo de gobierno y desgaste, Fidel Castro tiene mucho más material para ser criticado. Pero a Fidel lo han dejado descansar en paz, al menos hasta ahora.
Las acusaciones contra el Ché son básicemente las siguientes:
El hundimiento de la economía cubana después de la revolución.
La manera como el Ché llega a ministro de economía es una anécdota de antología. Desde luego, el no sabía de economía pero detrás de él había un par de economistas competentes. Su papel era básicamente dar la cara y firmar. Lo que no mencionan los detractores del Ché es que Cuba solo producía azúcar y ron, todo lo demás era importado. Pero producir cualquier cosa a escala industrial implica maquinaria, eso a su vez implica técnicos, herramientas y refacciones. Al triunfo de la revolución todo eso desapareció; las compañías norteamericanas se fueron con sus técnicos y dejaron de surtir refacciones. Si a eso le sumamos el posterior embargo económico impuesto por USA (que aún sigue), no es extraño que se hubiera hundido la economía cubana.
La segunda acusación contra el Ché es su homofobia.
Recordemos que era un hombre de su tiempo. En esa época todo el mundo era homofóbico. Aquí y en USA se hacían redadas de homosexuales, en México además del entambarlos, se les hacía escarnio. En la civilizada Inglaterra era un crimen punible.
La tercera acusación es muy grave, el Ché era asesino.
Bueno, participó activamente en acciones de combate de una guerrilla. ¿Qué esperaban? ¿Que atacara a los soldados de Batista con mentadas de madre?
Esto tiene una segunda parte, lo acusan de ordenar los fusilamientos de la fortaleza de la Cabaña. Si ordenó los fusilamientos, pero vamos por partes. La fortaleza de La Cabaña era cuartel de la fuerza represora de Batista, en ese lugar se torturaba y se ejecutaba. Esa fuerza represora era tristemente célebre por desaparecer gente por la mínima sospecha de simpatía con la guerrilla. Posteriormente la gente aparecía torturada y muerta en mitad de las ciudades.
Al triunfo de la revolución la gente exigía que se ejecutara a todos los ex policías presos en La Cabaña (cerca de mil personas). La situación llegó a tal punto que Castro mandó al Ché a calmar las aguas. El Ché logró calmar a la gente, cada expediente se analizó cuidadosamente y se ejecutó solo a los realmente criminales, unos 350.
Se le acusa también en un estilo muy neoliberal: “fracasó en El Congo, fracasó en Bolivia…” como si fuera un entreprenour que no es muy apto.
No voy a repasar todo eso, para eso están los libros de Paco Ignacio Taibo 2, Jon Lee Anderson y el de Rius como la opción más económica.
Mi pregunta es porqué se ataca tanto al que es quizá el revolucionario y político más limpio del siglo XX.
Creo que la explicación tiene que ver con la época de desprestigio del neoliberalismo. Se ataca a los símbolos que se le oponen. Y los símbolos son muy poderosos.
El Ché no se vendió, era un hombre que murió luchando por sus ideales. Incluso en los papeles desclasificados de la CIA, los mismos que lo persiguieron expresan admiración por el Ché.
Pero quizá lo más peligroso del Ché es que demostró que se pueden cambiar las cosas y no por dinero.
Demostró que el éxito y el recuerdo de la persona no dependen de cuanto dinero hizo. Demostró que se puede ser honesto en medio de las convulsiones de la política internacional.
En resumen un hombre que no traicionó sus ideales y logró cambiar el rumbo de un pueblo.
Eso es lo que lo hace un símbolo atemporal y por lo tanto, muy peligroso.
