
El rover Zhurong de la misión Tianwen 1 se ha posado sobre la superficie marciana.
No es un hecho menor, en realidad es un logro extraordinario. De este modo China se inserta como una gran potencia espacial por derecho propio. Los logros chinos en materia espacial son impresionates a estas fechas. Baste recordar que el 15 de octubre de 2003 China se convirtió en el tercer país que pone un hombre en órbita por sus propios medios, el taikonauta Yang Liwei. Asimismo, han puesto dos pequeñas estaciones espaciales, modestas, pero estaciones espaciales, la Tiangong 1. Pero Más recientemente, han puesto una misión para recoger muestras del suelo lunar y dos rovers.
Esto es, ya juegan en ligas mayores. Todo esto casi sin que nos diéramos cuenta; o quizá ignorándolo a propósito.
Ahora bien, ¿para qué? Las misiones espaciales tienen un sabor a dinero que se pueden permitir gastar los países ricos. Explorar otros mundos y poner una estación espacial como que no suena a capitalismo.
Craso error, estamos en un punto de inicio de la nueva carrera espacial.
Esta carrera tiene varias diferencias con la anterior.
En primer lugar, todo indica que Rusia no estará o, en todo caso, no tendrá un papel relevante. La razón es que en este momento el programa espacial ruso no tiene un objetivo claro. Esto impacta a toda la cadena porque si no tienes un objetivo, no puedes desarrollar los medios para alcanzarlo. Esto puede superarse eventualmente y poner a Rusia como un competidor o aliado de China. Porque si bien, el acervo de conocimientos espaciales rusos es enorme, no tienen tan bien surtido el bolsillo.
En esta nueva carrera espacial se contempla también que participe India. Es una potencia regional y quiere disputar a China la influencia a nivel regional. En el plano espacial, colocaron por primera vez un satélite en órbita en 1975, desde entonces han lanzado varias decenas de satélites. Tienen toda una familia de cohetes lanzadores que cubren un amplio abanico de necesidades. Han alcanzado la luna un par de veces, pusieron una sonda en órbita marciana en 2014. Su programa de vuelos tripulados tiene contemplado poner un ser humano en órbita en 2022.
Aunque atrasado respecto a USA y China, tienen un programa espacial muy vigoroso.
Un detalle a destacar, es el hecho de que en el caso de China e India, serán iniciativas gubernamentales, mientras que en el caso de USA, es iniciativa privada. Puede parecer menor, pero creo que vale la pena detenerse en el punto de que la tecnología de SpaceX no sale de la nada. Los ingenieros aeroespaciales de SpaceX construyen sobre los conocimientos construidos con dinero público de las cinco décadas anteriores a SpaceX. Pero las ganancias, en este caso, serán privadas. En el caso de China e India, son programas de sus respectivos gobiernos. Aunque es probable que se incorporen empresas privadas, también es cierto que los gobiernos de ambos países son fuertes y podrían mantener el control de los proyectos.
La nueva carrera espacial tiene bastantes diferencias con la carrera a la Luna que protagonizaron la URSS y USA. En los años sesenta, la carrera espacial respondía a intereses de prestigio político e ideológico. En cierto modo era inocente porque solo competían por la corona de laurel del ganador.
Actualmente la tónica es muy diferente, la diferencia entre ganar o perder puede ser la diferencia entre seguir siendo potencia o dejar de serlo.
La razón es muy terrena, los recursos naturales de la Tierra se agotan y sin ellos, no funcionan los sistemas productivos. De hecho, aquí hay dos detalles interesantes que se desprenden; el reciclaje es mentira y lo más valioso son los recursos naturales o commodities.
En 2009 se fundó la compañía norteamericana Arkyd Astronautics que en 2012 se renombró Planetary Resources. Tiene el respaldo de varios billonarios, su fin es la explotación minera de los asteroides del sistema solar.
De hecho, el asteroide Psyche 16, está tasado en 10 mil cuatrillones de dólares, esto es, unas 70 mil veces la economía de todo USA en 2019. Se estima que Psyche 16 está compuesto de hierro y níquel casi totalmente, además de algo de platino y oro. Elon Musk lo tiene en la mira de una misión en 2022.
El otro objetivo a corto plazo es la Luna. Aunque en 1967 se firmó un tratado internacional en el que se aclara que la Luna no puede pertenecer a un país o compañía privada, hay una pequeña grieta. El tratado dice que una nave no puede descender cerca de otra nave en la superficie de la Luna, si la nave en la superficie es operacional. El objetivo original es evitar accidentes, pero proporciona una grieta por la cual, alguien se puede “apropiar” de territorio. Esto es clave en el polo sur de la Luna, de hecho, la nueva carrera a la Luna, es concretamente, la carrera al polo sur lunar.
La NASA confirmó que hay hielo en los polos de la Luna en 2018, sobre todo en el polo sur. Con el hielo se puede obtener combustible para las naves (hidrógeno y oxígeno), agua y oxígeno para respirar. Esas reservas de agua son estratégicas para una posible exploración y colonización del sistema solar. Esto se debe a que llevar esos materiales desde la tierra es extremadamente costoso debido que el pozo gravitacional de la Tierra es muy grande; El gigantesco cohete Saturno V de la NASA solo podía poner sobre la superficie de la Luna un máximo de 20 toneladas. En cambio el pozo gravitacional de la Luna es mucho más pequeño y eso hace viable producir combustible en la superficie lunar y subirlo al espacio para cargar naves en órbita lunar.
Volviendo al hielo lunar tenemos que se concentra fundamentalmente en el fondo de los cráteres del polo sur, donde no da la luz y la temperatura se mantiene permanentemente por debajo de 100K (-173 grados celsius), a temperaturas mayores el hielo se sublima y no habría hielo en la Luna. Además se necesita energía, la energía puede obtenerse de celdas fotovoltaicas. Pero hay un problema, los lugares con luz del Sol casi permanente al borde de un cráter con hielo, se cuentan con los dedos de una mano. Esto significa que el que llegue primero, se los queda.
Todo esto da sentido a los desaforados esfuerzos de SpaceX por lograr una nave espacial de gran capacidad. Lo mismo se puede decir de China. En ambos casos son planes de apropiación a largo plazo.
¿La razón?
No la sabemos, pero si miramos hacia atrás, el desarrollo del capitalismo europeo se logró en base a tres factores fundamentalmente.
La acumulación primaria de capital, primero con el despojo de tierras a los pequeños propietarios europeos y después con la extracción de recursos naturales en América.
Mano de obra abundante y muy barata.
Acumulación de conocimientos científicos y técnicos.
En el caso de China, India y Musk, se tiene capital, mano de obra abundante ( barata en consecuencia) y conocimientos técnicos. Pero los recursos naturales comienzan a escasear en nuestra Tierra. En particular las reservas de combustible.
Cabe hacer la acotación que el fin de la era del petróleo no será porque se acabe el petróleo. El fin de la era del petróleo será cuando uno tenga que invertir un barril de energía para extraer un barril de petróleo.
Ese punto se está acercando, no solo con el petróleo. A tal punto que se ve como más viable económicamente ir a buscar minerales al sistema solar que a buscarlos bajo tierra.
