¿Qué tan ricos son los más ricos del mundo?

La primera respuesta es ver la lista de Forbes y ver los primeros diez lugares y enunciar cifras de nueve ceros.
Pero la sola mención de los números no dice mucho. Para dar una idea de la magnitud hay que comparar con algo.
De acuerdo a la lista de Forbes actualizada a 2021, el hombre más rico del mundo es Jeff Bezos con 177 mil millones de dólares.

Por otro lado, aunque parecen todos iguales, no son tan iguales. Mientras que Bezos es famoso por las malas condiciones de trabajo, bajos salarios y hasta por haberles robado las propinas a sus trabajadores (casi 62 millones de dólares (que ante el escándalo devolvió)). Bien decía W.C. Fields: “Un rico es solo un pobre con dinero”.
Tenemos también en la lista de Forbes a los fundadores de Google Larry Page y Serguey Brin con 180 mil millones de dólares entre los dos. Algo poco conocido de ellos es que casi la mitad de los ingresos de sus compañías se dedican a pagar a los creadores de contenido de sus diferentes plataformas como Blogger y Youtube.

Es el capitalismo dirán algunos. Bueno no tanto. En un capitalismo ideal nadie se hace rico, al menos no muy rico. Es algo curioso, un capitalismo ideal es muy cercano al socialismo. Los teóricos de estos experimentos encontraron que la acumulación comienza cuando el sistema se distorsiona y una gran acumulación de capital en el lapso de una vida humana significa una gran distorsión del sistema.

En este caso hay un elemento que desequilibró el sistema. A partir de fines de los setentas del siglo pasado comenzaron a implementarse una serie de medidas cuyos beneficiarios eran los que más tenían. Básicamente disminución de impuestos, disminución de salarios y prestaciones a los trabajadores, deslocalización de la producción y un financerismo galopante.
Como muestra de lo anterior, Amazón no pagó un centavo de impuestos en 2018.

Cuando hablan de grandes empresas tecnológicas, se habla de la innovación, del genio empresarial de sus fundadores y de muchas otras virtudes. Pero no se habla de que crecieron en el período neolibleral de la economía y eso les maximizó sus ganancias.

El asunto de los impuestos y los salarios no es baladí. Los impuestos son el modo más básico de solidaridad. Una familia por si sola no puede pavimentar su calle, poner alumbrado público, agua y alcantarillado. Pero entre todos los habitantes pueden hacerlo. Ahora bien, el que tiene más, que coopere con más. De ese modo, se asegura que aún los que menos tienen gocen de un mínimo de bienestar.
De los salarios, si es el trabajador el que crea la riqueza de la compañía, ¿porqué tiene que estar angustiado porque su salario no le alcanza?

Revisando la lista, es llamativo que en los cien primeros lugares no hay banqueros. Desde luego, seguramente todos tienen acciones de distintos bancos, pero ninguno es banquero.

Esto sorprende un poco porque el negocio de los negocios es el banco.

Aquí es conveniente recordar una frase lapidaria de John Paul Getty, uno de los hombres más ricos del siglo XX: “Si puedes contar tu dinero, no tienes”.
La frase es pertinente porque la fortuna de aquellos en la lista de Forbes, se puede contar con bastante precisión.

¿¿¿Entonces quienes son los ricos???

Aquí el asunto se vuelve un tanto difuso y no es posible señalar a una persona en particular.

Eso de medir y comparar tiene sus problemas. John D. Rockefeller fue el primer hombre con una fortuna de mil millones de dólares de su época. La revista Forbes hizo el cálculo de que equivaldría a unos 30 mil millones de la actualidad. Aunque el periodistas canadiense Malcom Gladwell la pone en algo más de 300 mil millones de hoy.
Otro parámetro usado para estimar la riqueza de Rockefeller, es el hecho de que su fortuna en su punto más alto era equivalente al 1% del PIB estadounidense. Ese parámetro lo coloca como el más rico de la historia. Pero, en este caso, USA es mucho más rico ahora que a principios del siglo XX. Una anécdota que dice bastante de la fortuna de Rockefeller es que cuando el banquero J.P. Morgan falleció, se hizo pública su fortuna personal, 80 millones de dólares. John D. Rockefeller dijo: “Ni siquiera era rico”.

Ahora bien, desde el siglo XIX en la lista de los super millonarios aparece la familia Rothschild. Se han tejido multitud de leyendas alrededor de este apellido. Si bien son extremadamente ricos, es difícil, hacer una cuantificación de su fortuna. Las estimaciones van desde los 250 mil millones de dólares hasta los 6 millones de millones de dólares, unas 34 veces la fortuna de Jeff Bezos. La verdad debe estar en medio. De hecho, lo más probable es que la verdad se acerque más al número más pequeño. Además, la familia ha crecido y eso hace que individualmente no sean de muy grandes ligas. Benjamín de Rothschild el mejor colocado en la lista Forbes le acreditan 1700 millones de dólares en 2018. Por alguna razón, la familia ha sido muy mediática y protagonista de varias teorías conspirativas de control mundial. Desde luego, con un poder económico de ese tamaño seguramente tienen influencia a nivel mundial.
Desde luego el apellido Rothschild aparece, es una familia muy mediática, ¿y los demás?
Hay que hacer algunas consideraciones, los Rothschild suben a primera división bancaria durante las guerras organizadas por Inglaterra contra Napoleón a principios del siglo XIX. Gracias a que se arriesgaron a maniobras financieras muy poco seguras a favor de los ingleses. Pero no eran los únicos. En Europa había ya un gremio banquero de altos vuelos que no iba a dejar su lugar por unos recién llegados. Ahora bien, a pesar de que Inglaterra fue el imperio mundial del siglo XIX y de los recursos coloniales que tenía Europa, el gran poder crecía del otro lado del Atlántico. En la segunda mitad del siglo XIX la producción de acero de la compañía más grande de Estados Unidos, la US Steel, al menos era igual a la producción de acero de toda Europa. Esto hizo que familias de banqueros, que ya tenían fortunas considerables, la aumentaran aún más. Estaban los Mellons, los Rockefeller, los Carnegies, entre otros. De este lado estaban los verdaderos pesos pesados; no por nada Estados Unidos ha sido el imperio más poderoso de la historia, hasta ahora.

En este siglo XXI, esas inmensas fortunas se han ido reuniendo en una formidable acumulación de capital y poder. No ya bajo la égida de un hombre, ni siquiera de una familia, sino bajo el control de los accionistas. Ahora las fortunas más grandes están agrupadas en rostros anónimos (ni siquiera venecianos) de bancos con capitales que escapan a la imaginación. Los bancos más grandes del mundo son Vanguard, Black Rock, FMR y State Street. Si los nombres no le dicen nada, no se preocupe, es usted una persona normal. Los fondos de Black Rock, el mas grande de estos bancos, rondan los 7 millones de millones de dólares. Unas 6 veces las fortunas sumadas de los 10 más ricos de la lista de Forbes. Desde luego, seguramente ellos son accionistas de uno o más de estos bancos.

Por un lado, nunca en toda la historia de la humanidad ha habido tanta riqueza, al mismo tiempo nunca había habido una desigualdad tan grande.
El 1% de la población mundial acapara el 82% de la riqueza del mundo. (enero de 2018, según Oxfam).

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