¿Neonazismo o la miseria que florece?

Desde hace ya algunos, años los movimientos neonazis están prosperando, hay que decir que el nazismo nunca se fue del todo. Después de la derrota de la Alemania nazi se instituyó un proceso de desnazificación que realmente fue muy light. Aparte de los juicios de Nuremberg realmente se hizo muy poco. Prueba de eso fue la “emigración” de muchos criminales nazis a países distantes, otros que se enrolaron en la Legión Extranjera francesa, se les reclutó en servicios de inteligencia, formaron parte del nuevo ejército o incluso trabajaron en la carrera espacial.
Desde luego, el pueblo alemán se dio cuenta de la magnitud de la atrocidad y han hecho un esfuerzo por erradicar esas ideas.
Sin embargo, desde hace unos años se ha registrado un aumento de grupos neonazis en particular y de la ultraderecha en general.
Esto no es igual en todos lados, pero incluso en latinoamérica hay movimientos de ultraderecha y en algunos casos son abiertamente neonazis.
Eso en si mismo no es nuevo, pero llama la atención que Rusia tiene su Partido Liberal Demócrata de Rusia, en Francia tenemos la Agrupación Nacional (antes Frente Nacional), en España Vox, en USA tenemos el trumpismo que aunque no son un partido en sí, forman una corriente muy importante del Partido Republicano. Dada la historia de occidente, uno podría pensar que esto no debería suceder, sin embargo está sucediendo.

¿Las causas? Creo que es un fenómeno complejo en el que intervienen factores diversos y cada sociedad le da salida de acuerdo a su ideosincracia.
Es llamativo de las sociedades europeas (algunas) que su salida ideológica a las miseria y caos que siguió a la Primera Guerra Mundial desembocó en el Fascismo en Italia, el Nazismo en Alemania, el franquismo en España (el franquismo si bien no entra en el fascismo, tenía muchos de sus ingredientes aunque no llevados al extremo y con las particularidades propias de España).
¿Qué tiene en común la situación europea posterior a la Primera Guerra Mundial y ahora? Por un lado, la pauperización de la población. Si bien la situación económica actual no es tan grave como en aquella época, se ve desesperanzadora para la inmensa mayoría de la población. Los ingresos son tan bajos, que si bien se puede vivir, no alcanza para más. El futuro está cancelado. Por otro lado, en “occidente” (el “occidente” del Selecciones del Reader’s Digest, es decir, Europa occidental, USA, Australia, Japón y Nueva Zelanda) se han trastocado muchas situaciones como el aumento acelerado de la población africana y de otras latitudes en Europa. Esto ha causado malestar en el seno de las sociedades (blancas) europeas. También llamado el fin del “Estado de bienestar”, curiosamente su desaparición coincide sospechosamente con el fin del comunismo.
Lo que se puede traducir en desorden.
Otro factor que entra en esta compleja situación es la educación. Al finalizar la Gran Guerra, la economía alemana (e italiana) colapsa, con todas sus consecuencias. Si la población apenas tiene para comer, ¿cómo se puede pensar en una buena educación escolarizada?
Esto no es un asunto menor, el marxismo, la izquierda en general exige un esfuerzo intelectual para comprender la doctrina. De hecho, para leer a Marx hace falta un bagaje filosófico, económico, histórico y matemático de buen tamaño. Por eso muchos intelectuales son de izquierda. En el lado de la derecha, las ideas son más simples y si nos vamos a la ultraderecha con sus simas fascismo y nazismo, las ideas brillan por su ausencia. En 1921 Mussolini decía: “El Fascismo es una gran movilización de fuerzas materiales y morales. ¿Qué se propone? Lo decimos sin falsa modestia: gobernar la Nación… para asegurar la grandeza moral y material del pueblo italiano”.
Además de otras frases vacías, pero que suenan bien y se han reciclado últimamente. Tal vez ha leído o escuchado la siguiente frase o parecida: “Los tiempos difíciles crean hombres fuertes, los hombres fuertes crean tiempos fáciles, los tiempos fáciles crean hombres débiles, los hombres débiles crean tiempos difíciles”. Suena bien, pero es fascismo. Apela a que los hombres deben ser fuertes, las mujeres sumisas, los valores tradicionales para evitar la decadencia.
La decadencia de este desorden, de este deterioro económico. Aunque jamás definen que es la decadencia ni tienen un plan de acción. Simplemente, la fuerza, la disciplina (paramilitar), la tradición y el orden lograrán que todo vuelva a ser como antes… aunque tampoco dicen como era antes.
De hecho el fascismo y el nazismo están vacíos de ideología. Se reducen a frases grandilocuentes pero que suenan bien. En un ambiente de desamparo, hambre, incertidumbre y baja escolaridad, estas frases encuentran oídos receptivos.

En ese aspecto, debemos recordar el deterioro de la educación durante el período neoliberal que viene desde 1980 (por señalar una fecha redonda). No solo aquí, todas las naciones que adoptaron el credo neoliberal lo han notado. En Francia ya se está poniendo en marcha una reforma para regresar a los métodos educativos antiguos, porque los modernos ya demostraron que no funcionan.

Bajo esta óptica, los movimientos de ultraderecha no son mas que movimientos de una masa contestataria pero que carece de la inteligencia y el discernimiento para ver el origen del problema. Una masa que grita, golpea, insulta, quita, desprecia y somete pero carece de un plan. Una masa que dentro de su furia incontrolable obedece dócilmente a su führer (guía, en español), porque desea que regrese el orden y la prosperidad perdida.

Y mientras todo el mundo se pregunta porqué la ultraderecha gana terreno, porqué el neonazismo florece en todas partes porque la intolerancia ideológica se enseñorea; nadie voltea a ver los sueldos miserables de la inmensa mayoría. Nadie se acuerda que a los grandes capitales se les disculpan los impuestos. Nadie quiere ver que si el salario apenas alcanza para subsistir; la frustración, el rencor, la furia y la venganza (sobre el que se pueda) afloran en la sociedad.

Juan Loera Albarrán

4 comentarios sobre “¿Neonazismo o la miseria que florece?

  1. Buen trabajo, plasmas de manera clara y sencilla los antecedentes causas y consecuencias del neonazismo. Tal vez el contraste entre la idea de la intelectualidad y la «desinformación» de uno y otro lado valdría la pena ser mas documentada. De ahí en mas coincido contigo sobre los motivos de su resurgimiento y las modalidades que adopta en cada región o país. ¿Como lo ves en MÉXICO?

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    1. Gracias. De la diferencia entre la intelectualidad y la vertiente política, me encontré un artículo interesante. Habla de la relación entre detención de desarrollo cognitivo (como lo describe Piaget) y preferencia política. El artículo (es sudamericano) habla de «Los niños rata». Son jóvenes que se enrolan en la ultraderecha, odian a las mujeres, promueven las prohibiciones pero se consideran libertarios. Se encontró que un patrón común a ellos es el fracaso escolar (por diferentes razones) aunado a una detención en el desarrollo cognitivo. Se quedan en al etapa del pensamiento concreto (7-12 años). Las causas son traumatismos de diferente tipo, pero en el fondo originados en la marginación económica. Desafortunadamente no guardé el artículo y no logro ubicarlo, pero me pareció interesante y acorde a la realidad, al menos una parte de la realidad.
      En cuanto a México, creo que la ultraderecha nacional es muy particular. Comienzo con un comentario que hacen los estudiosos de la geopolítica latinoamericana sobre nosotros. Comentan que nuestra sociedad es muy diferente a la del resto de latinoamérica. La diferencia se la atribuyen a dos cosas, La Guerra de Reforma y La Revolución Mexicana. Sobre todo a la primera. Para ellos es fundamental esa ruptura con la Iglesia. En Chile, por lo menos antes de Boric, el Día de la Patria se festeja con un desfile militar y en el balcón central junto al presidente está el Obispo. La otra diferencia fuerte es que México con todo y su racismo, es una sociedad más cohesionada que la mayoría de las sociedades latinoamericanas. Muchas (si no todas) las sociedades latinoamericanas están profundamente divididas en una parte muy europeizada (y casi siempre de piel mas o menos clara) y otra, marcadamente indígena. En Perú y Bolivia se puede hablar de dos sociedades viviendo en un país. Esto posibilita el surgimiento de movimientos (numerosos) de ultraderecha de tintes fascistoides contra la población de raíces indígenas. Hay un grupo, indígena, al que se le puede echar la culpa de cualquier cosa que sea necesario.
      En el caso de México, la sociedad es mucho más homogénea en el sentido de color de piel. Eso hace que aunque existe el «sindróme de doña Florinda», sea algo más bien excepcional. Los grupos de ultraderecha es muy difícil que puedan hacer suyos los postulados del nazismo. En este caso porque el nazismo adoptó el racismo como parte fundamental de su sinrazón. De hecho, hace algunos años me encontré una nota en la red acerca de un grupúsculo nazi mexicano. Los comentarios estaban llenos de chiste acerca de los nazis de la «raza de bronce». Otro punto por el que se me hace muy difícil que se vuelva masivo aquí es porque en Europa era un movimiento popular, de enormes masas. Sobre todo el fascismo italiano invocaba manifestaciones y concentraciones monumentales. Aquí, los que se identifican con la ultraderecha son gente «nais», de cierto nivel económico y para nada se sienten pueblo. Aunque, al ser grupos de bastante poder económico, eso los hace tener una voz desproporcionada con su tamaño. Recuerdo en algún noticiero hace años una manifestación de la Sociedad (católica) de padres de familia a la que dedicaron una nota de varios minutos (cuando la norma son 30 segundos) a su protesta para que la SEP retirara material ofensivo a la familia tradicional mexicana. En algún momento de la nota, abren la toma y resulta que son solo dos fulanos toda la manifestación.
      Creo que la ultraderecha en México está circunscrita a ciertos grupos de poder económico que, por algún raro complejo de inferioridad, se sienten parte la sociedad blanca, occidental y cristiana. Y aunque son medio prietos, su corazoncito tiene ojos azules. Nos pueden causar problemas, pero no creo que pueda surgir un führer que guíe la raza de bronce hacia su destino manifiesto y tomar el espacio vital de la raza cósmica. En fin, un abrazo tío.

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  2. La implicación de elementos de campos diferentes requiere cierta precisión ya que puede caerse en generalizaciones inconvenientes. Ahora bien, a mi parecer, la investigación aporta elementos para entender una parte de los componentes de este fenómeno.
    Los datos sobre su impacto en México dan claridad sobre mucho del comportamiento de los radicales de derecha en nuestro país y sus vertientes.

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    1. Tienes razón, mezclé de chile de dulce y de manteca. Como disculpa puedo decir que es información que he ido recolectando a lo largo de mucho tiempo y dar alguna referencia está difícil. Por otro lado, me aprovecho de que es un artículo de opinión. ;-). Buen día tío.

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