Piense y hágase rico

Piense y hágase rico, más o menos así va la traducción al español, del título de un popular libro sobre como hacerse millonario. El autor, Napoleón Hill, nos cuenta los secretos para convertirse millonario. Este libro, agradable de leer, nos da las claves del éxito financiero. Fue de los primeros libros del género que ahora llamamos de “autoayuda”.
No fue el único libro de autoayuda financiera, hubo muchos otros. En todos ellos la receta es más o menos la misma: Vender.
En principio tienen razón. Si uno espera volverse millonario como asalariado, las posibilidades son mínimas. Tiene que trabajar como CEO de alguno de los gigantes tecnológicos o trabajos por el estilo.
Por lo mismo, no suena mal eso de ponerse a vender, solo hay que ver a la familia Walton.
Ahora bien, pensando en que vender es una forma probada de convertirse en alguien acaudalado, tenemos la moda de volverse emprendedor.
Pero viendo las estadísticas, eso de emprender es como tirarse a un precipicio. De acuerdo con las estadísticas, en cinco años; prácticamente ninguno de los negocios que inicien hoy, seguirán vivos.

Juntando lo que dicen Napoleón Hill y sus acólitos, con las estadísticas del emprendedurismo, me hace pensar que algo falla.

Creo que la incongruencia está en la época de la sociedad en la que vivió Hill, sus imitadores y los modernos emprendedores mexicanos.

La primera edición de Piense y hágase rico es de 1937. De acuerdo al economista Richard Wolf, el crack de 1929 fue producto de una gran acumulación de capital en muy pocas manos. La salida de la gran depresión fue producto de la redistribución de la riqueza expresada en el New Deal de Roosevelt. Es decir, 1937 coincide con que la sociedad norteamericana comienza a mejorar económicamente. A continuación, viene la Segunda Guerra Mundial, e inmediatamente después la generación de los Baby “Boomers”.
Creo, y sinceramente creo que estoy en lo correcto, que no es ni las ventas, ni el deseo de riqueza ni nada de lo que dice Hill y émulos.

Lo que permite que los emprendedores se puedan hacer ricos, es con una enorme masa de trabajadores asalariados que tenga BUENOS salarios.
Esto también es la triste noticia. Desde que llegó Salinas Recortari con el cuento de mantener la inflación y sueldos a la par, se ha producido una transferencia de riqueza absolutamente descomunal. De los pobres a los más ricos.
Para que no crea que estoy divagando. Cuando Slim compró Telmex fue la primera vez que apareció en la lista de los más ricos del mundo con 1600 mdd. Eso fue alrededor de 1990, en 2005 era el hombre más rico del mundo con 60 mil mdd.
En su momento Salinas afirmó que solo se venderían las empresas que no fueran rentables. Algunos años después resultó que Telmex era la empresa más rentable del Estado mexicano, incluso por encima de PEMEX.
Además, los sueldos no generan inflación, si esta afirmación fuera cierta, la inflación habría bajado en los últimos 40 años. Puesto que los sueldos han disminuido en términos reales durante los últimos 40 años.

Resulta que todos los negocios que vemos funcionar, básicamente son sostenidos por la masa asalariada. Esto porque es un ingreso constante a lo largo del año. Lo mismo para la tienda de la esquina que para las grandes tiendas departamentales y Telmex por supuesto. Pero si la inmensa mayoría de la población tiene sueldos de mera supervivencia… no sea emprendedor… busque un trabajo bien pagado… Si, es un intento de chiste malo y mal contado.

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