En unos días celebramos elecciones para renovar el congreso. En este punto, la competencia de propaganda visible y encubierta está en su máximo. El INE con su controvertido consejero presidente no necesita enemigos, pero todos los días sale a buscar uno más. Los partidos no solo están partidos, están desaparecidos, solo quedan logotipos y personalidadesSigueSigue leyendo «Democracia a la mexicana, parte 1»
