El futuro ya no es lo que era

La marca del futuro es la incertidumbre. En algún momento llegaremos a conocerlo, pero siempre será diferente de lo que imaginamos.
La preocupación por el futuro ha sido parte de la humanidad desde la antigüedad. En todas las culturas se les ha preguntado a los dioses, a las estrellas, a las cartas y la bola de cristal.
Sin embargo, a partir de la coincidencia de la Revolución industrial y la Ilustración en el siglo XVIII, la preocupación por el futuro cambia. De ser una situación generada por las veleidades de los dioses, se convierte en algo que el ser humano puede transformar y tener el futuro que se desea, al menos en teoría.

Además de los aires libertarios de los textos de los enciclopedistas franceses, este cambio viene de la mano de los desarrollos científicos y tecnológicos. La fabricación de máquinas que poco tiempo antes eran impensables. La educación superior que dejó de ser para unos pocos debido a la necesidad de numerosos profesionales versados en los adelantos técnicos. Los avances médicos que mejoraron drásticamente la posibilidad de vivir más y mejor.

Todo esto aderezado con la publicación del libro: El origen de las especies que expone la teoría de la evolución. De aquí se toma prestada la idea de que todo con el tiempo se perfecciona, aumenta su rendimiento, en una palabra, mejora.

A partir de ahí es que las personas expuestos a la cultura occidental desde fines del siglo XIX, están inmersos en una vorágine de cambios. La máquina de vapor, el ferrocarril, la electricidad, el automóvil, los aviones, teléfono, la radio, etc.
Esto generó el sentimiento de que el progreso es algo natural, entre la inmensa mayoría de la población occidentalizada.
Después de la Segunda Guerra Mundial, el proceso se aceleró aún más. El motor a reacción, los cohetes, la televisión, los viajes al espacio, los nuevos materiales como el plástico y el acero inoxidable, los antibióticos y la erradicación de enfermedades como la viruela. Todo esto llevó a pensar que en un futuro, los problemas fundamentales del ser humano estarían resueltos e iniciaría una época dorada de la humanidad, con la Era de Acuario que iniciaba, más o menos, en el año 2000. En algún momento el año 2000 se convirtió en un fetiche que deparaba toda clase de cosas maravillosas, desde curas milagrosas hasta vacaciones en Marte, pasando por autos voladores.

Desde luego, nunca faltan los que van a contracorriente. Si bien, esta es la época de Julio Verne, H. G. Wells, Arthur C. Clarke, Isaac Asimov que ven un futuro extraordinario. También surgen pensadores que cuestionan si es verdad que todo ese progreso técnico realmente beneficiará a la humanidad. En este sentido hay tres obras señeras.

En 1932 Aldoux Huxley publica: Un mundo feliz, una distopía acerca de un futuro, feliz pero una felicidad muy lejana a la realización humana y lo que significa ser adulto.
Una visión de una humanidad domesticada que están tan a gusto en su jaula que no se molesta siquiera en pensar en la fuga. Solo el protagonista se cuestiona su propio mundo y también es el único infeliz.

En 1948 se publica otra visión distópica del futuro de la humanidad, 1984 de George Orwell. Al contrario de Huxley, el sistema imaginado por Orwell es el reino del miedo y las carencias, pero todos deben ser felices y para eso hay que estar del “lado correcto”. Hay un hermano mayor que cuida de cada uno. Cuida que no hagan cosas indebidas que puedan perjudicar su felicidad y la de los demás. Aunque nadie está a gusto en la jaula, tampoco piensan en salir. El poder del hermano mayor es tan omnímodo y omnipresente que ni siquiera se les ocurre, excepto al protagonista de la novela. El protagonista, Winston, también acaba mal.

En 1951 Ray Bradbury publica: Fahrenheith 451, otra distopía en la una clase dirigente invisible mantiene una sociedad feliz, en base a evitar que piense demasiado. Esto se logra quemando los libros. Quizá Fahrenheith 451 sea más una novela que resalta la importancia de adquirir más conocimientos de los estrictamente necesarios para la vida cotidiana. Lo que llamamos cultura. La novela de Bradbury destaca porque tiene un final esperanzador basado en la terquedad y rebeldía natural del Ser humano.

Estas visiones de un futuro terrorífico parten de una sociedad altamente tecnificada, en la que la ciencia y la técnica están dedicadas al sometimiento de la sociedad por gobiernos totalitarios. En este sentido, todo autor y su obra son hijos de su tiempo. Estas tres obras fueron gestadas en una época en la que los gobiernos eran fuertes, a veces brutales. Esto limitaba la imaginación de los escritores en el sentido de que no imaginaban un poder sobre la sociedad mayor que el de el Estado. Quizá el ejemplo más acabado de esto, sea la Alemania Nazi. En la cual el gobierno controlaba todas las etapas de la vida del ciudadano.

La novela de Orwell era una crítica al comunismo estalinista y lo que muy probablemente pretendió fue hacer una caricatura del mismo. Orwell se equivocó pensando que esa sociedad sometida a toda clase de abusos por sus gobernantes era la marca del comunismo. Probablemente, por su origen, no se le ocurrió pensar que el fenómeno era igualmente (y a veces mucho más) brutal en las colonias europeas. Las dictaduras latinoamericanas siempre han sido de derecha, la segregación racial norteamericana no es comunista.

En todo caso, la pretensión es hacer una predicción de como puede terminar la sociedad humana si no se tiene cuidado con el uso de los conocimientos técnicos y si el poder no tiene una visión humanista. Ahora bien, estas visiones catastrofistas del futuro chocan con lo que sucedió con el bienestar humano durante el siglo XX. A pesar de las dos guerras mundiales y muchos otros conflictos que ocurrieron en el siglo XX, se puede decir que el bienestar de una gran parte de la población del mundo mejoró de forma notable. El acceso a las vacunas, antibióticos, agua potable, luz eléctrica, jornada laboral de 40 horas semanales, vacaciones pagadas, aguinaldo, alcantarillado y muchos otras consecuencias del progreso técnico estuvieron disponibles para gran parte de la humanidad, no solo para los más privilegiados. En ese sentido, estas novelas de futuros deprimentes iban a contracorriente del siglo XX. Aclaro, el siglo XX no fue lo más maravilloso y pacífico. En este siglo ocurrió la guerra más devastadora de la historia de la humanidad y muchos otros conflictos más pequeños, pero no menos terribles. A pesar de eso, para un porcentaje muy amplio de la población mundial hubo una mejora en el bienestar de vida impensable en otra época.

En la década de 1970 se produce una crisis económica que desemboca en una corriente de pensamiento que hoy conocemos como neoliberalismo.
El proceso que siguió (al menos en teoría) fue empequeñecer al Estado y dejar crecer a las empresas. La teoría decía, que empresas grandes y prosperas ofrecerían muchos trabajos bien pagados y la sociedad sería más feliz. Cuarenta años después, vemos que no es así. Ciertamente las empresas han crecido mucho, pero los trabajos que ofrecen no son bien pagados. Hay casos emblemáticos como los de Amazon, Tesla, Google que son acusadas de prácticas de explotación laboral.
Un punto interesante es que estas empresas “tecnológicas” (como si solo las computadoras fueran tecnología), pudieron crecer tanto, no solo porque sus dirigentes eran genios de la tecnología y las finanzas. También se les exentó de casi todos los impuestos. Amazon fue noticia a inicios del 2019 porque en 2018 no pagó un centavo de impuestos, pese a sus enormes ganancias. No cometió ningún delito, fue completamente legal.

Aquí subrayar un detalle. Los impuestos son la solidaridad más elemental de una sociedad. Un particular (con algunas excepciones que aparecen en la lista de Forbes), no puede poner por si mismo la luz, el agua potable, el alcantarillado y pavimentado de sus calle. Mediante los impuestos toda la sociedad coopera para pagar lo que llamamos servicios públicos. Además, el que gana más, es justo que pague más. Al desaparecer los impuestos a las mayores ganancias, se rompe esa elemental solidaridad y el Estado tiene problemas para cumplir con sus obligaciones. Habría que decir que un Estado no es un negocio, un Estado existe para ver por el bienestar de sus gobernados. Es la razón de ser del Estado.

Esta situación económica derivó en cambios sustanciales en la relación de poder entre los Estados y algunos particulares. Un ejemplo paradigmático de esto fue el que la empresa twitter decidió silenciar la cuenta de Donald Trump, un jefe de Estado, presidente del país que aún es el más poderoso económicamente y militarmente hablando. No es poca cosa, sin embargo, otros particulares lo aplaudieron, lo justificaron y descalificaron a los que se les ocurrió hablar de libertad de expresión y censura. Nadie habló de enjuiciar a una compañía que violaba la primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.

Este cambio ha dado autorización a que las empresas “tecnológicas”, espíen a todos los ciudadanos, todos. No importa el país en el que uno esté. Si se es usuario de facebook, este puede rastrear los sitios que visita, no importe que esté fuera de línea. Google almacena todas las búsquedas que hace y los sitios a los que accede. El celular es mucho más efectivo que las telepantallas orwellianas para ubicar al ciudadano, que hace, que le gusta, que quiere, sus problemas y alegrías. En pocas palabras, dejamos toda nuestra vida en un dispositivo que dice todo de nosotros a sus respectivas compañías. Y les pagamos por hacer eso.

Así llegamos a la tercera década del siglo XXI. En el que enormes masas de personas ven sus futuros cancelados, igual que los cinturones de miseria que se originaron alrededor de las fábricas de la revolución industrial. Bajos salarios, largas jornadas, sin prestaciones y mucho más. Esto hace que los futuros distópicos ya no sean exclusividad de intelectuales de mirada larga. Es el futuro lógico de una realidad que aplasta. En la que no hace falta soma o policías del pensamiento para someter a la población. Bastan películas de super héroes inanes que destruyen malvados seres cuasi todopoderosos pero igualmente vacuos. Sesudísimos análisis que tratan de determinar si una jugada fue penal. Analistas económicos, que discuten largamente las consecuencias del aumento de la tasa de interés del Banco Central. Pero estos mismos economistas jamás tocan el tema de los bajos salarios y sus consecuencias. Chismes televisados de los faranduleros de moda o todos los detalles de la vida íntima de la casa de Saint James (a que no saben a que me refiero).

Todo esto hace que el futuro, que alguna vez fue capricho de los dioses, después forjado por la voluntad de los hombres. Ahora sea el que deciden grandes capitales para mantener la productividad y las ganancias. Sus ganancias. La masa trabajadora está para eso, trabajar. No para soñar con un futuro mejor, porque la casa pierde si el trabajador se pone a soñar.

Juan Loera Albarrán

13 comentarios sobre “El futuro ya no es lo que era

  1. Ramirez Santiago Diana Sofia 405
    Creo que es reconfortante pensar que todo en algún momento mejora y solemos poner días, fechas o sucesos como excusa para cambiar y hacer las cosas bien. Sin embargo el futuro es incierto y emocionante, muchos aspiramos al éxito: vivir bien económicamente, con una familia y un trabajo estable… O la menos eso es lo que nos ha dicho la sociedad.
    He leído dos veces el libro de «Un mundo feliz» no podía entender como el protagonista se cuestionaba la felicidad de los demás, tratando de cambiarla para que su mundo estuviera en orden, bueno ya sabemos que paso al final, creo que el libro esconde mucho de lo que el autor quizo expresarnos. Pero creo que algo importante es que demuestra que el futuro no es para todos y sí, actualmente hay desigualdad económica, explotación laboral, empresas que evaden responsabilidades, tecnología que decide y sabe todo sobre sus usuarios y una sociedad que es influenciada por las redes sociales, que prefiere perderse en un celular que en su presente y su realidad.

    Le gusta a 1 persona

  2. Por Berenice Gutiérrez Gaitán- 405-A
    En mi opinión, con cuerdo con lo anterior dicho, puesto que desde pequeños se nos ha plantado que todo en un fututo mejorara, sin embargo, con forme vamos creciendo nos percatamos de que no todo es lo que se nos muestra en la tele; si bien actualmente contamos con tectologías, vacunas, medicamentos y todo tipo de cosas para poder tener una vida “digna”( cosa que tal vez no todos nos merecemos), estamos pagando un precio muy alto por estas ya que estamos afectando y contaminando el ambiente, ¿cómo? sencillo, estamos extinguiendo distintos tipos de seres vivos a causa de nuestra codicia, estamos acabando con la poca agua que podemos consumir y que nos brinda la tierra, sin contar que estamos contaminando todo nuestro entorno: tirando basura, consumiendo mas cosas procesadas, etc.

    Le gusta a 1 persona

  3. García Berrocal Erik. 405
    A mi manera de ver el contexto actual, es muy difícil que la sociedad, pueda cambiar las consecuencias obtenidas por sus propios errores, por lo que, en mi opinión, debemos encontrar la fórmula para que el progreso del hombre no se vea más dañado a través del exceso de tecnología, pues si bien, fue el detonante para que la civilización de un paso enorme en la historia, creo que ya se está volviendo algo que nos está retrasando. Simplemente los niños actuales, ya son introducidos a teléfonos celulares desde muy chicos. El futuro no será lo que se esperaba, sin embargo, creo que los grandes empresarios multimillonarios que han creado todo tipo de herramientas digitales populares en nuestros días, deberían de concentrarse en empresas que abandonen un poco el entretenimiento y se centren el en progreso de la sociedad. Ejemplo de lo antes mencionado, podría ser “Meta”, que, en un FUTURO no muy lejano, se implemente como utilidad en todo tipo de actividad humana y no seguir siendo un conglomerado de apps lideradas por Facebook.

    Le gusta a 1 persona

  4. Creo que el texto anterior tiene mucha razón, nosotros mismos forjamos nuestro futuro, tomando nuestras decisiones, ya sean buenas o malas; sin embargo no tenemos todo el control respecto a las acciones de los demás, las cuales perjudican también en el futuro, ya que existe un futuro individual(el que uno mismo quiere y construye) y un futuro en conjunto(en el que toda la sociedad estamos trabajando);sin embargo para pensar en tener un futuro tendríamos primero que enfocarnos en el presente, haciendo acciones para asegurar el futuro, porque si no lo hacemos corremos el riesgo de no tener un futuro.

    Le gusta a 1 persona

    1. Todo lo que dice el texto en una parte puedes tener razón,ya que el futuro es tan incierto que el quien se lo forma es cada uno de nosotros, apesar que nos dicen que va ser mejor realmente no sabemos si va hacer así, por eso siempre es bueno pensar en el futuro al momento de tomar decisiones para irlo formando a nuestro modo y tratar de que este sea uno mejor tanto para la sociedad como nosotros

      Le gusta a 1 persona

  5. Miramón Rodríguez Lizeth 405
    Los pensamientos cambian a lo largo de la historia, de cada persona como de cada sociedad. Siempre hay consecuencias, sean malas o buenas. Hoy, es cierto que no vivimos en una comunidad perfecta pues como aquí mismo esta escrito las personas ganan poco dinero, hay inseguridad, pobreza, claro no en todos los lugares pero aun así no se a erradicado. Que estamos haciendo, aveces no nos importa tener más conocimientos sobre temas de gran importancia, nos dejamos llevar por las redes sociales que en algún momento se vuelve algo malo, pero también no importa nuestros sueños, si nos preparamos, nos informamos o estudiamos pues lo importante según esto es que las empresas ganen de una u otra forma. Entonces como tendremos el futuro. Si de igual forma estamos destruyendo el planeta. Creo que no llegaremos a una sociedad perfecta pues ni nosotros mismos somos perfectos. Pero por otro lado no todo es malo, podemos cambiar y mejorar.

    Le gusta a 1 persona

  6. Díaz Cuesta Paola Ximena 405.

    Creo que la sociedad está mal enfocada, realmente son pocas personas (o al menos así lo percibo yo), las cuales se preocupan por el futuro del planeta y toman acción al respecto en comparación a las que se preocupan por la economía y la forma en la que se pueden hacer más ricos.

    Actualmente se habla de energías renovables y de un “desarrollo sustentable”, sin embargo creo que esa no es la solución a nuestros problemas, por más fuentes de energía nuevas que encontremos, si no cambiamos nuestro estilo de vida el resultado va a ser el mismo; hemos llegado a un punto en el que la tecnología nos estorba más de lo que nos ayuda, los nuevos dispositivos que salen a la venta en lugar de ayudarnos a tener una mejor vida, nos esclavizan y nos convierten en seres inútiles que dependen de un aparato electrónico.

    La tecnología nos ha ayudado a llegar muy lejos, pero debemos tomar acciones drásticas y redefinir nuestro enfoque, de lo contrario acabaremos destruyendo al planeta y con él a nosotros mismos.
    En tanto nosotros no despertemos de esta eterna rutina basada en el “progreso”, las cosas seguirán igual, y en algún punto, la realidad y las consecuencias de nuestros actos nos van a golpear tan fuerte que será realmente difícil o incluso imposible reponernos.

    Me gusta

  7. David Hernández de la Rosa 405

    Pienso como la mayoría de mis compañeros que varias personas creemos que nuestro futuro vamos a mejorar tecnológicamente y que va a ser mejor, etc. pero la verdad es que no se sabe sobre ese progreso que deberíamos de hacer porque no sabes si en algún momento tendríamos una guerra o si hubiera una pandemia peor seria difícil pensar en que al final vamos a tener un futuro como el de las películas. Porque tal vez ya tengamos muy buen avance y si lo creo porque tan solo en 100 años pasamos de usar carretas jaladas por caballos a coches que incluso se manejan solo , así como la medicina hemos progresado y muchas enfermedades de las cuales tal vez antes no uniera existido una cura hoy en día vas al doctor y te curan, así también creo que nuestro futuro no sea tal vez tan avanzado pero un progreso yo creo que si vamos a tener pero el problema esta en que hoy en día no nos preocupa nuestro futuro , y eso se ve en la contaminación por las fabricas, vehículos, tiramos basura, etc. yo creo que para progresar muchas cosas de las que hacemos deberíamos de moderarlas y pensar a futuro

    Me gusta

  8. López Trejo Ingrid Yamilet 405.
    Opino que desde pequeños nos preparan para idear y pensar en un supuesto futuro, el cual para cada uno es incierto al igual que los avances en dicho tiempo, sean positivos o negativos no los podemos definir claramente…algo que es muy interesante de reflexionar pues sabemos que hemos avanzado demasiado rápido en base al interés humano, incluso con preferencias a personas de poder pues a pesar de que estamos avanzados, siento que es una época de avaricia, ya que la clase media es en mayoría y la economía o estado de vida no es la mejor así hayan incluso conseguido sus metas, actualmente así tengamos más posibilidades, no es fácil soñar por ámbitos que afectan, lo social, lo económico y lo ambiental para destacar.

    Opino que estos avances, el humano egoísta y consumista ha afectado de manera positiva a sí mismo sin embargo ha afectado negativamente a tal punto que muchos prefieren buscar otro planeta con tecnología, que tratar de enmendar sus errores y cambiarlos por buenas acciones, nos hemos olvidado de qué es lo que nos dió para llegar hasta aquí (materia prima de la tierra) por tener más poder de manipulación sobre las cosas. Así que con ésto yo me preguntó ¿cómo podemos pensar en un futuro que podríamos no tener si seguimos avanzando en base a nuestra avaricia?. El futuro probablemente no será lo que se espera…

    Me gusta

  9. En lo personal creo que este es un tema muy delicado y bastante amplio, hay situaciones que pueden modificar lo que conocemos como «futuro», coincido en que al momento de querer progresar, tener un futuro mejor, mejor calidad de vida se afecta a nuestros sistemas económicos, que al fin y al cabo mientras más trabaja alguien, más dinero ganan ellos, mientras las personas consuman más productos incensarios, más dinero ganan, y todo esto afecta al ambiente, la verdad es que pensamos tanto en satisfacer nuestras necesidades, que más que nada la mayoría son comodidades, y no pensamos en cómo podemos afectar el planeta, en algún momento el ser humano se llegará a destruir, y no será a tan largo plazo, necesitamos encontrar una manera de autorregularnos para que al momento de satisfacer nuestras necesidades, no afectemos el ambiente, además de que como ya han comentado antes, el avance tecnológico como todo tiene ventajas y desventajas, hay que saber, pensar y reflexionar que es lo que en realidad está bien para la humanidad y el planeta

    Le gusta a 1 persona

  10. Andrés Álvarez Evelyn Abigail 405
    El futuro del mundo en si es incierto, ya que los tiempos cambian así como la tecnología y el pensamiento humano. Creo que el futuro humano puede ser predecible (la extinción) si no cambiamos nuestra forma de pensar y actuar, a lo largo de nuestra existencias hemos creado conflictos y crisis que han puesto en riesgo hasta a nuestro propio planeta.
    Aun nos falta desarrollar nuestra forma de lidiar y solucionar con los conflictos ( ya sea económicas, sociales, culturales, políticas, etc.),
    A muchos de nosotros se nos ha inculcado el hecho de que todo va a mejorar y en tener una buena calidad de vida, sin embargo si no cuidamos nuestros recursos nuestra extinción será una de las causas, si no que, la causa de la extinción humana. Así como veo que en estas nuevas generaciones se ha implementado e inculcado un cierto respeto y cuidado hacia algunos estos conflictos (como puede ser el cuidado del planeta y sus recursos) y no dudo de que nuestro futuro pueda cambiar gracias a esto.

    Me gusta

  11. Para mi es triste lo que se menciona en este texto, pues no es como que a estas alturas se pueda dudar si lo que se dice es verdadero o no, es un hecho que la humanidad esta pudriendo el mundo con el pretexto de querer avanzar mas tecnológicamente, pero en base a esto surgen mas incoherencias, como lo podría ser tan solo el hecho de ls carros eléctricos o cualquier producto «biodegradable» de hoy en día, dado a que se nos da a entender que no es una prioridad cuidar el medio ambiente, y ¿como sabemos esto?, fácil, en base a los precios, ya que un auto de estos ronda desde los 340,000 hasta los 3,400,000, es decir, desde un auto deportivo Mazda MX-5 hasta mas de lo que cuesta un Audi R8 Spyder convertible, mismo que conduce Tony Stark En la película Iron Man, ambos autos deportivos.
    Ademas de esto, en el texto se mencionan autores que vieron el mundo como una distopía, pero eso se sigue haciendo hasta el día de hoy, uno de los ejemplos mas destacados del año pasado es la serie Arcane, que si bien incluye bastantes elementos de fantasía, e nos planea lo letal que puede ser toda esta tecnología en las manos equivocadas, e incluso nos dice que hay un punto en donde la humanidad se separa en 2 sectores, aquellos que tienen recursos aquellos que no(punto al que llegamos desde hace muchos tiempo), y que mientras muchos tienen demasiado dinero y lo gastan en cosas triviales y excesivamente caras, millones de personas mueren por falta de comida, prueba de ello es que en estados unidos hay un total de 22 millones de personas de personas con ms de un millón de dolares, es decir el 8.8% de su población adulta aproximadamente, mientras que el 12% de su población adulta esta en situación de pobreza extrema, sin contar la pobreza con acceso a los servicios básicos en la vivienda o acceso a la alimentación.

    Le gusta a 1 persona

Replica a Ramirez Santiago Diana Sofia 405 Cancelar la respuesta